Bilingual commentary: Cinco de Mayo. Not Cinco de Drinko

Frank Moraga

Frank Moraga

Editor’s note: As the Cinco de Mayo holiday approaches, here’s a recent column I wrote about the ongoing war betwen cultural identity vesus American marketing.

By Frank X. Moraga / AmigosNAZ

A cultural battle is being waged on the streets of America and those fighting it must at times feel like the Mexican patriots on May 5, 1862 — shivering during a cold morning in their white peasant shirts and pantalones, straw sombreros and huarache Mexican sandals, carrying rusty and antiquated muskets as they await the well-trained and well-equipped French army near the town of Puebla. It’s easy to imagine they said to themselves: “Muchachos, the odds don’t look good, but we will give those fancy French a good fight — and who knows?”

And guess what? That ragtag Mexican army of 4,000 won the battle that day 151 years ago over the 8,000-strong French army, who served a nation that had invaded Mexico in 1861 on the pretense of collecting past debt, but may have really been seeking to directly supply the U.S. Confederacy in its war against the Union.

The battle today is over the meaning of Cinco de Mayo, how it engenders cultural pride on the south side of the border, while unleashing America’s marketing might in El Norte. In this edition you will learn about individuals and organizations waging the good cultural fight, not only to celebrate a day, but an entire month of cultural activities.

An advertisement in a couple of  Southwestern newspapers says it all: “Cinco DE DRINKO! —  Whisky Rodeo — Party till you ARF!” complete with a collage image of a Chihuahua wearing a sombrero and serape, while sitting in a margarita glass.

I kid you not….

David Hayes-Bautista

David Hayes-Bautista

David Hayes-Bautista is one of the foot solders in the cultural battle against American media exploitation of the Mexican holiday —  El Día de la Batalla de Puebla (The Day of the Battle of Puebla), a holiday he said was created and first celebrated by Latinos in the gold fields of California who shot their rifles in the air in 1862 when they learned of the Mexican victory. It gained renewed relevance during the Chicano rights movement of the 1960s in the Southwest.

“It provides a collective identity for all Latinos, whether they were born here in California, or immigrated from Mexico, Central America or South America,” said Hayes-Bautista, whose book, “El Cinco de Mayo: An American Tradition,” is published by UC Press. Hayes-Bautista, professor of medicine and director of the Center for the Study of Latino Health and Culture at the School of Medicine at UCLA, is the only U.S. citizen who in 2012 served as a member of Mexico’s Commission for the Celebration of the 150th Anniversary of the Battle of Puebla. He was sworn in by President Felipe Calderón. The commission was charged with organizing commemorations of the first Cinco de Mayo throughout Mexico and the U.S. He was part of a national Cinco de Mayo University speaking tour.

Hayes-Bautista is a very worthy soldier in this new fight against American beer advertisers who caught on to the marketing (and drinking) potential of this holiday during the 1980s, as they have done with St. Patrick’s Day and other celebrations.

To David Hayes-Bautista … We salute you. You have a hell of a new battle to wage over Cinco de Mayo.

— Frank X. Moraga, editor/publisher of AmigosNAZ, has served as business editor, director of diversity, city beat and environmental reporter in the newspaper industry.

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Cinco de Mayo: No Cinco de Borracheras

Nota editorial: Mientras que se acerca la fiesta del Cinco de Mayo, aquí hay una pieza reciente que escribí acerca de la guerra continua entre la identidad cultural versus el mercadeo norteamericano. 

Por Frank X. Moraga / AmigosNAZ

Una batalla cultural se libra en las calles de Estados Unidos y para quienes la luchan a veces deben sentirse como los patriotas mexicanos del 5 de mayo de 1862—temblando en una mañana fría con sus camisas y pantalones campesinos blancos, sombreros de paja, huaraches, y con fusiles oxidados y anticuados en espera de un ejército francés bien entrenado y equipado, cerca de la ciudad de Puebla.

Es fácil imaginarse lo que se decían:

“Muchachos, las probabilidades no son muy buenas, pero vamos a dar una buena pelea a los franceses—uno nunca sabe”.

Y ¿adivinen qué? Ese ejército mexicano improvisado de cuatro mil individuos ganó la batalla ese día hace 151 años ante un ejército de ocho mil efectivos franceses, quienes servían a una nación que había invadido México en 1861 con el pretexto de cobrar una deuda vencida, pero que realmente podría haber buscando abastecer directamente a la Confederación en su guerra contra la Unión.

La batalla actual es acerca del significado del Cinco de Mayo, la forma en que genera orgullo cultural al sur de la frontera, mientras que desata el poderío de la comercialización estadounidense aquí en El Norte. En esta edición usted conocerá a las personas y organizaciones que libran la buena lucha cultural, no sólo para celebrar un día sino todo un mes de actividades culturales.

Un anuncio en un par de periódicos del suroeste lo dicen todo: “Cinco DE DRINKO!— Whisky Rodeo—Party till you ARF”, (algo así como “Cinco de borracheras, rodeo de whisky y festeja hasta vomitar”), acompañado de la imagen de un perrito chihuahua que lleva puestos un sombrero y un sarape, y sentado en un vaso de margarita. No les exagero….

David Hayes-Bautista es uno de los soldados de infantería en la batalla cultural contra los medios de comunicación estadounidenses que explotan la fiesta nacional de México, una fecha conmemorativa que dijo fue primeramente establecida y celebrada por los latinos en los campos de oro de California, quienes dispararon  sus rifles al aire en 1862 cuando se enteraron de la victoria mexicana. Ganó una renovada importancia durante el movimiento chicano de la década de 1960 en el suroeste americano.

“Proporciona una identidad colectiva para todos los latinos, ya sean nacidos en California o emigrados desde México, América Central o América del Sur”, dijo Hayes-Bautista, cuyo libro “El Cinco de Mayo: una tradición  estadounidense” será publicado por la editorial University of California Press.

Hayes-Bautista, profesor de medicina y director del Centro para el Estudio de la Salud y la Cultura Latina de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Los Angeles, era el único ciudadano norteamericano que sirve como miembro de la Comisión de México para la celebración binacional del 150 aniversario de la Batalla de Puebla en 2012. Fue juramentado por el presidente Felipe Calderón. La comisión está encargada de organizar conmemoraciones del primer Cinco de Mayo en todo México y EE.UU. El profesor también forma parte de una gira nacional titulada Universidad del Cinco de Mayo. Hayes-Bautista es un soldado muy digno en esta nueva lucha contra los anunciantes de cervezas norteamericanas que finalmente se dieron cuenta del potencial de comercializar esta fiesta con publicidad de bebidas alcohólicas durante la década de 1980, tal como lo han hecho con el Día de San Patricio y otros días festivos.

Tengo un mensaje para David Hayes-Bautista: Le tenemos mucho respeto. Tiene ante usted una extraordinaria nueva batalla que librar por el Cinco de Mayo.

El editor y director general de AmigosNAZ, Frank X. Moraga, es un experimentado editor de negocios, director de diversidad y periodista de noticias metropolitanas y del medio ambiente.

— Traducción por César Arredondo